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Manejo de la Conducta

La definición de “problema conductual” varía, pero hay ciertas pautas que pueden ser útiles para determinar si una conducta se ha vuelto significativa.

  1. ¿Interfiere la conducta con el desarrollo y el aprendizaje?
  2. ¿Estas conductas son disruptivas para la familia, la escuela o el lugar de trabajo?
  3. ¿Esta conducta es perjudicial para el niño o adulto o para otros?
  4. ¿Esta conducta discrepa con la que mostraría típicamente otra persona de una edad de desarrollo comparable?

El primer paso en la evaluación de un niño o adulto con síndrome de Down que presenta un problema de conducta es determinar si existe algún problema médico crónico o agudo que se relacione con la conducta identificada.  A continuación hay una lista de los problemas médicos más comunes que pueden estar asociados a los cambios de conducta.

  1. Déficit en la visión o la audición.
  2. Función tiroidea
  3. Enfermedad celíaca
  4. Apnea del sueño
  5. Anemia
  6. Reflujo gastroesofágico
  7. Estreñimiento
  8. Depresión
  9. Ansiedad

La evaluación realizada por el médico de cabecera es un componente importante de los exámenes iniciales para problemas de conducta en niños o adultos con síndrome de Down.  

Los desafíos conductuales vistos en niños con síndrome de Down generalmente no son tan diferentes de los que se ven en los niños con desarrollo típico.  Sin embargo, pueden darse a una edad más avanzada y durar algo más.  Por ejemplo, las rabietas son comunes en los niños de 2 a 3 años, para un niño con síndrome de Down las rabietas pueden iniciarse a los 3 ó 4 años. Cuando se evalúa la conducta de un niño con síndrome de Down es importante observar la conducta dentro del contexto de la edad de desarrollo de ese niño, no sólo desde su edad cronológica.  También es importante conocer el nivel de destrezas del lenguaje receptivo y expresivo del niño ya que muchos problemas de conducta se relacionan con la frustración en la comunicación.  En muchas ocasiones, los problemas de conducta se pueden tratar encontrando formas de ayudar al niño a comunicarse de forma más efectiva.

A continuación se enumeran algunos de los problemas de conducta más comunes informados por padres y maestros. 

  • Vagar o escaparse, lo más importante es la seguridad del niño. Esto incluiría tener en casa buenas cerraduras y alarmas y un plan escrito en el IEP en la escuela en el que se detalle el papel de cada persona en caso de que el niño se vaya del aula o del patio de recreo.  Apoyos visuales tales como un cartel de STOP (detenerse) en la puerta o que los hermanos pidan permiso para salir, estos pueden ser recordatorios para que el niño pida permiso antes de irse de casa.   
  • Testarudez o conducta opositora, una descripción de la conducta del niño durante un día típico en casa o en la escuela a veces puede ayudar a identificar un evento que puede haber desencadenado la conducta de incumplimiento.  A veces, la conducta de oposición puede ser la forma del niño de comunicar frustración o que no entiende debido a sus problemas de comunicación y lenguaje.  Los niños con síndrome de Down se vuelven expertos en distraer a sus padres o maestros cuando sienten deficiencias antes una tarea difícil.
  • Problemas de atención, los niños con síndrome de Down pueden tener ADHD pero se deberá evaluar su lapso de atención y su impulsividad basándose en su edad de desarrollo y no estrictamente en la edad cronológica.  El uso de escalas de valoración para padres y maestros tales como las escalas de valoración de Vanderbilt y la escala de valoración para padres y maestros de Connors puede ser útil para el diagnóstico. Los trastornos de ansiedad, los problemas de procesamiento del lenguaje y la pérdida auditiva también pueden presentarse como problemas de atención. 
  • Conductas obsesivo compulsivas, pueden ser tan simples como que siempre deseen la misma silla en la mesa o conductas repetitivas tales como hacer oscilar cuentas o cinturones cuando no estén participando directamente en una actividad.  Este tipo de conducta se ve más comúnmente en niños más pequeños con síndrome de Down y aunque la cantidad de conductas compulsivas no difiere de las que se observan en niños típicos con la misma edad mental, la frecuencia y la intensidad de la conducta generalmente es mayor en niños con síndrome de Down.
  • Trastorno de espectro autista; se observa autismo aproximadamente en 5-7% de los niños con síndrome de Down.  El diagnóstico generalmente se hace a una edad más tardía (6-8 años de edad) que en la población general y la regresión de destrezas del lenguaje, si está presente, también ocurre más tarde (3-4 años de edad).  Las estrategias de intervención son las mismas que para cualquier otro niño con autismo y es importante que se haga la identificación del niño tan pronto como sea posible para que pueda recibir los servicios terapéuticos y educativos más adecuados.

¿De qué forma deberían los padres encarar los problemas de conducta en un hijo con síndrome de Down?

  1. Descartar un problema médico que podría estar relacionado con la conducta.
  2. Considerar el estrés emocional en casa, la escuela o el trabajo que puede provocar un impacto en la conducta.
  3. Trabajar con un profesional (psicólogo, pediatra especializado en desarrollo, asesor) para desarrollar un plan de tratamiento para la conducta usando los ABC de la conducta. (siglas en inglés para antecedente, conducta y consecuencia de la conducta)
  4. En casos particulares como el ADHD y el autismo se podrán recetar medicamentos.

Las estrategias de intervención para el tratamiento de problemas de conducta son variables y dependen de la edad del niño, la gravedad del problema y el entorno en el que la conducta se observe más comúnmente.  Los programas locales de apoyo para padres a menudo pueden ayudar brindando sugerencias, apoyo e información sobre los programas de tratamiento en la comunidad.  Los servicios psicosociales en el consultorio del médico de cabecera se pueden usar como atención de consulta en lo concerniente a los problemas de conducta.  Los problemas crónicos ameritan la derivación a un especialista de la conducta con experiencia en el trabajo de niños y adultos con necesidades especiales.

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La NDSS agradece a la Dra. Bonnie Patterson, autora invitada especial, por la redacción de este texto.


RECURSOS DE NDSS

RECURSOS EXTERNOS

  • Center for Parent Information and Resources
    www.parentcenter.hub
    800-695-0285
    CIPR es una fuente central de información sobre los pre-adolescentes y adolescentes con discapacidad. Cuenta con una guía clara y detallada de IDEA, la ley que autoriza los servicios de intervención temprana y la educación especial, y las Hojas de recursos estatales para ayudar a conectar con los organismos y organizaciones de discapacitados en su estado

DVDS

  • Using Visual and Behavioral Cues in the Home. Behavioral Services and Products Inc. (2002)

LIBROS

  • Body Talk, Teaching Students with Disabilities about Body Language. Crissey, Pat. Bethesda, MD: Woodbine House. (2013)
  • Challenging Behavior and Developmental Disabilities. Sigafoos, J., Arthur, M, O'Reilly, M. Baltimore, MD: Brookes Publishing. (2003)
  • Challenging Behaviors in Young Children. Hanlon.G. M. Fair Haven, NJ: Edvantage Media Inc. (2006)
  • Families and Positive Behavior Support. Lucyshyn, J. M., Dunlap, G., Albin, R.W. Baltimore, MD: Brookes Publishing (2002)
  • Individualized Supports for Students with Problem Behaviors. Bambara, L. and Kern, L. New York, New York: The Guilford Press. (2005)
  • Learning Disabilities and Challenging Behaviors: A Guide to Intervention and Classroom Management. Mather, N. Ph.D., & Goldstein, S Ph.D. Second Edition. Baltimore, MD: Brookes Publishing. (2008)
  • Learning to Listen: Positive Approaches and People with Difficult Behavior.Lovett, H. Baltimore, MD: Brookes Publishing. (1996)
  • Parenting with Positive Behavior Support: A Practical Guide to Resolving Your Child's Difficult Behavior. Hieneman, M., Childs, K., Sergay. J. Baltimore, MD: Brookes Publishing (2006)
  • Positive Behavioral Support: Including People with Difficult Behavior in the Community. Koegel, L., Koegel, R. & Dunlap, G. (Eds.) Baltimore, MD: Brookes Publishing. (1996)
  • Practical Ideas for Addressing Challenging Behaviors. Sandall, S., Otrosky, M. Denver, CO: Division for Early Childhood of the Council for Exceptional Children. (1999)
  • Teaching Children with Down Syndrome About Their Bodies, Boundaries, and Sexuality. Couwenhoven, T. Bethesda, MD: Woodbine House. (2007)

Para recursos adicionales en inglés, desplácese hasta abajo de la página.

  • Buddy Walk
  • NDSS Yourway
  • My Great Story
  • NDSS DS-Ambassadors