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ADHD y Síndrome de Down

Problemas de atención en el síndrome de Down: ¿Es ADHD?

El trastorno de déficit de la atención con hiperactividad, o ADHD, por sus siglas en inglés, es un problema de la infancia diagnosticado comúnmente. El ADHD se caracteriza por una demostración constante de los siguientes rasgos: disminución de la capacidad para mantener la atención, conducta impulsiva y un exceso de movimientos inquietos o actividad motora no orientada.

Todos los niños, incluso los niños con síndrome de Down, evidencian estas características de vez en cuando. Pero los niños con síndrome de Down pueden mostrar estos rasgos con mayor frecuencia que otros niños de la misma edad.

¿Eso significa que su hijo tiene ADHD?

Es posible, pero más frecuentemente indica que hay un problema médico que debe tratarse o que el programa educativo o el método de comunicación de su hijo requieren algún ajuste. En niños con síndrome de Down que tienen dificultad para prestar atención, el ADHD es un diagnóstico por exclusión. Antes se deben descartar otros problemas. A continuación, se ofrece información sobre esos problemas.

¿Cuales son los problemas médicos que pueden parecerse al ADHD?

Problemas de audición y visión

Para que un niño pueda prestar atención al material del aula, debe ser capaz de oírlo y verlo. Los problemas auditivos y visuales son comunes en niños con síndrome de Down. Las infecciones de oído son abrumadoramente comunes y, aún cuando se tratan, pueden causar pérdida de la audición por semanas. Las personas con síndrome de Down presentan anomalías estructurales en el oído medio que pueden causar pérdida de la audición leve a moderada de por vida.

Las dificultades para ver de cerca y de lejos también son comunes en el síndrome de Down, así como las cataratas y la ambliopía (“ojo vago”).

Descartar la pérdida importante de audición o visión como una causa de problemas de atención. 

Para controlar la audición, se debe realizar una audiometría de potenciales evocados de tallo cerebral o una prueba de emisiones otoacústicas (ABR y OAE, respectivamente, por sus siglas en inglés) precozmente, a más tardar a los 3 meses, para utilizar como referencia. Las pruebas auditivas deben realizarse anualmente hasta los tres años de edad, y luego cada dos años. Se debe derivar a los niños con evaluaciones auditivas anormales a un especialista en oído, nariz y garganta (otorrinolaringólogo) para manejar las causas tratables de la pérdida de la audición.

Un niño con síndrome de Down debe someterse a una evaluación de la vista durante el primer año de vida, y luego todos los años. Algunos niños pueden requerir seguimientos más frecuentes, dependiendo del diagnóstico de su problema visual.

Problemas gastrointestinales

Las personas con síndrome de Down tienen mayor riesgo de presentar un cuadro intestinal llamado enfermedad celíaca, en el que el organismo no puede procesar una proteína que se encuentra en el trigo y en algunos otros cereales. Aunque los síntomas típicos de la enfermedad celíaca incluyen heces blandas, diarrea y poco aumento de peso, el cuadro suele presentarse únicamente con efectos muy sutiles sobre la energía y la conducta. Las personas con síndrome de Down también tienen predisposición al estreñimiento, que cuando es severo puede provocar dolor abdominal, pérdida del apetito y desasosiego.

Las recomendaciones actuales para el control gastrointestinal incluyen una exploración para descartar enfermedad celíaca entre los 2 y los 3 años de edad. Esta exploración debe incluir mediciones de anticuerpos antiendomisio IgA, así como de IgA total. Además, el médico de cabecera de su hijo revisará con usted la situación intestinal de su hijo en cada visita.

Problemas tiroideos

Aproximadamente 30% de las personas con síndrome de Down tienen enfermedad tiroidea en algún momento de sus vidas. La mayoría tiene hipotiroidismo, o una glándula tiroidea hipoactiva; unos pocos tienen una enfermedad que se manifiesta en una glándula tiroidea hiperactiva (enfermedad de Graves). Una tiroides hipoactiva puede, entre otras cosas, hacer que el niño se sienta muy cansado y apático.

El exceso de actividad tiroidea puede causar agitación y desasosiego. Por lo tanto, ambos cuadros pueden parecerse a un déficit de atención y problemas de conducta.

Debido a que la enfermedad tiroidea también prevalece en esta población, y dada la dificultad de los médicos para detectarla solamente con el examen de su hijo, la lista de control del síndrome de Down recomienda realizar una prueba de hormonas tiroideas todos los años.

Problemas del sueño

Los trastornos del sueño son sumamente comunes en el síndrome de Down. Estos trastornos son un grupo de cuadros con muchas causas distintas pero una cosa en común: todos interfieren con la capacidad para tener una buena noche de sueño. Como padres, deben saber que los niños cansados pueden comportarse de un modo muy diferente a los adultos cansados: pueden mostrarse inquietos, quejosos y difíciles de tranquilizar. Las personas de todas las edades tienen dificultad para concentrarse y aprender información nueva cuando están privados del sueño.

¿Cuáles son los trastornos del sueño comunes en las personas con síndrome de Down?

La apnea del sueño, que son períodos cortos sin respirar durante el sueño, es especialmente común. Las personas con síndrome de Down tienen vías aéreas pequeñas, frecuentemente flexibles, que algunas veces pueden obstruirse parcial o totalmente durante el sueño por amígdalas y adenoides grandes o por el colapso de las paredes flexibles de las vías aéreas cuando el aire se exhala. Independientemente de la causa de la obstrucción, la persona que duerme debe despertarse brevemente para retomar la respiración. Algunos pacientes con apnea del sueño se despiertan cientos de veces por noche.

Los síntomas asociados con la apnea del sueño, pero que no son específicos del cuadro, incluyen ronquidos, mucho movimiento durante el sueño, somnolencia excesiva durante el día, respiración por la boca y posiciones poco habituales al dormir, tales como dormir en posición sentada o inclinado hacia adelante.

Cuando se sospecha que un niño tiene un trastorno del sueño, se debe realizar un estudio del sueño en un centro especializado acreditado.

¿Caules tipos de problemas de comunicación pueden parecerse al ADHD?

Las personas con síndrome de Down pueden tener muchas barreras efectivas para comunicarse. Las habilidades de lenguaje receptivo de los niños con síndrome de Down, es decir, la forma como comprenden lo que se les dice, suelen ser mucho más sólidas que sus habilidades de lenguaje expresivo, o sea, cómo pueden decirlo. Con frecuencia, los padres comentan, "Él sabe lo que quiere decirnos, pero pareciera que no puede juntar las palabras o que nosotros no entendemos lo que nos dice." La participación en el aula también es más difícil. El niño puede expresar su frustración mediante acciones o distrayéndose.

¿Cuáles tipos de problemas educativos pueden parecerse al ADHD?

Los niños con síndrome de Down tienen una amplia gama de estilos de aprendizaje. Es posible que el equipo educativo de su hijo necesite intentar más de un método de presentar el material antes de descubrir lo que funciona mejor para su hijo. Si el material se presenta de una forma que no es compatible con el estilo de aprendizaje de un niño (por ejemplo, clases orales para un estudiante que necesita ayuda e indicaciones visuales), él puede parecer aburrido, inquieto e hiperactivo.

El nivel del material también puede ser un problema. Si se presentan a un niño conceptos demasiado difíciles para su nivel cognitivo, él puede "desconectarse" y parecer distraído. Un niño que se aburre con material demasiado fácil, también puede prestar poca atención y mostrarlo en su conducta.

¿Cuales tipos de problemas emocionales pueden parecerse al ADHD?

Debido a los problemas de comunicación mencionados anteriormente, las personas con síndrome de Down pueden tener dificultad para hablar sobre cosas que los hagan sentir tristes o molestos. Los cambios importantes en el estilo de vida, tales como una pérdida o una separación pueden propiciar alteración de la conducta adecuada en la escuela o el trabajo.

ADHD y síndrome de Down

No se tiene certeza sobre la frecuencia de ADHD en niños con SD. Sin embargo, los síntomas parecidos al ADHD son más comunes en los niños pequeños con síndrome de Down que en los niños de la población general.  Síntomas tales como estereotipia (repetitividad), ansiedad o irritabilidad extrema en presencia de síntomas similares al ADHD pueden indicar otro trastorno, como autismo, trastorno bipolar o trastorno obsesivo compulsivo.

El ADHD no complicado es común en los niños más pequeños con síndrome de Down. Sin embargo, muchos niños con ADHD en edad escolar frecuentemente presentan otros cuadros conductuales que incluyen trastorno opositor desafiante, trastorno de conducta disruptiva o rasgos obsesivo compulsivos.

¿Cuales son los proximos pasos?

Si está preocupado porque su niño presenta disminución de la atención, conducta impulsiva y movimientos inquietos excesivos u otra actividad motora no orientada, es adecuado que consulte a su pediatra, un pediatra especializado en desarrollo y conducta o un psiquiatra infantil.


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